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FAQS

Aquí tiene las respuestas a las preguntas más comunes realizadas por nuestros clientes

En primer lugar, dejar claro que el cometido de un equipo de medición, es la de cuantificar una magnitud o mensurando e indicarnos cuantas veces está contenida la unidad de referencia o derivada del SI elegida, en unas determinadas condiciones.
Para tener certeza de que los valores mostrados por un equipo de medición son ciertos, y comparables con el estándar internacional u otro/s, necesitamos que nuestro equipo este calibrado y trazable a al patrón de referencia o estándar internacional. Es la única forma que tenemos de saber si están funcionando bien, sus medidas son correctas y/o conocer cuál es su error y en consecuencia poder valorar si este equipo sirve o no sirve para el uso que se le está dando.

La calibración de un instrumento de medición es una comparación de un instrumento u equipo de medición contra otro equipo de medición u estándar/es de mejores prestaciones (mayor exactitud, mejor receptibilidad, mejor resolución, mejor estabilidad, etc), mediante un proceso definido en unas condiciones determinadas, con el propósito de cuantificar su error y poder evaluar su capacidad de medición y fiabilidad.

Por lo tanto, como tenemos certeza de que los valores mostrados por un equipo de medición son ciertos si no lo comparamos con el estándar internacional u otro/s equipos mejores e incertidumbres menores contrastados a su vez con otros superiores o directamente con el patrón o referencia internacional para esa magnitud, lo que se denomina como trazabilidad metrológica.
Por lo tanto todos los equipos de metrología legal, por requerimientos legales ineludiblemente deben estar calibrados y por lo tanto deben tener un certificado de calibración en el que quedan reflejadas su capacidad de medición, la calidad de estas y a que equipos o estándares son trazables.
En cuanto a los equipos de medición propios de una empresa, suponemos que se tienen por algún motivo, como: cuantificar materias, cuantificar, asegurar la calidad, evitar el rechazo de nuestros productos, etc., lo cual deberá estar determinado en unas especificaciones. La única manera de asegurar que se cumplen estas especificaciones, es la de comparar los equipos de medición contra los patrones o estándares indicados en nuestras especificaciones.

MetroVal CIM y ningún laboratorio pueden determinar el periodo de tiempo en el que debes recalibrar tus equipos de medición. Pues este periodo depende de varios conceptos:

  • El uso que se le dé al equipo (se usa continuamente o de forma ocasional)
  • Donde está ubicado y las condiciones en que se mantiene este equipo.
  • La criticidad de las mediciones que realiza, su influencia sobre el resultado de nuestro proceso.
  • Las especificaciones del equipo y las que se requieren en el proceso o trabajo.
  • La deriva que tiene este equipo a largo tiempo, la cual conocemos por el histórico de calibración o bien porque nos la ha indicado el fabricante.
  • Las recomendaciones o plazos fijados en la normativa aplicable sobre nuestros productos, procesos o instalaciones.

Como recomendación, sino hay experiencia previa solemos sugerir renovarla anualmente, ir documentando el histórico y a partir de este dato junto con el uso que se le dé y su criticidad, normas y otros, podemos ayudar a fijar un plazo óptimo de recalibración.

En primer lugar, dejar claro que: nadie puede emitir certificado de calibración con trazabilidad metrológica a ENAC ni a ISO, pues esta no existe.
Solo hay trazabilidad a unos patrones u estándares del SI o bien patrones o estándares acordados por las partes como tales.
Los certificados de calibración que llevan la marca ENAC, son certificados emitidos por laboratorios de calibración acreditados por ENAC (Entidad Nacional de Acreditación), y son los únicos que garantizan la trazabilidad y la fiabilidad de los resultados de las calibraciones. Una calibración Acreditada es la que puede garantizar la trazabilidad de la medida hasta un patrón nacional o internacional.
El concepto de trazabilidad está claramente definido en el VIM (Vocabulario Internacional de Metrología). No obstante, su interpretación a nivel industrial no es del todo satisfactorio a pesar de los enormes beneficios de una apropiada transferencia de la cadena de trazabilidad. En este sentido, desde las organizaciones internacionales tales como BIPM, OIML, ILAC, and ISO se realizó conjuntamente una declaración (consulte la declaración aquí) para evidenciar la necesidad fundamental de que exista una correcta transferencia de la trazabilidad en todas las fases de la cadena para asegurar un correcto funcionamiento del Comercio, de la legislación y la estandarización. Desde dicha declaración, todos los países han ido transcribiendo esta declaración en sus respectivos mercados y en España el CEM y ENAC firmaron un documento en este sentido (consulte la firma del documento aquí) que trata de aclarar conceptos metrológicos y evidenciar la potente estructura que actualmente sustenta la trazabilidad en España (CEM, ENAC y Laboratorios de Calibración Acreditados). Además, ENAC publicó la nota técnica 62 (consulte la nota técnica 62 aquí) de obligado cumplimiento a las empresas de Certificación de sistemas de calidad. De este modo, aquellas empresas que tengan certificado su sistema de calidad (tipo ISO 9000, ISO 22000, etc…) deben acudir a Laboratorios Acreditados como mejor modo de asegurar la trazabilidad y deben poner atención de cómo se transfiere la trazabilidad hasta el producto o servicio dónde, desafortunadamente, se pierde la misma en muchos casos.

La trazabilidad metrológica consiste en una cadena ininterrumpida y documentada de calibraciones hasta una referencia (patrón de medida, realización práctica de la definición de una unidad de medida o un procedimiento de medida). Quiere esto decir: los patrones con los que se calibra un equipo, han sido calibrados a su vez, por otros de mayor nivel (mejor capacidad de medición, menor incertidumbre…), y estos a su vez por otros hasta llegar al patrón de referencia reconocido y/o aceptado.
Esto anterior permite relacionar los resultados de las mediciones realizadas en base a procedimientos de medición y bien documentadas a las unidades del Sistema Internacional (SI), legalmente establecido, con una incertidumbre de medida conocida y documentada.

Teniendo en cuenta que el error absoluto es casi imposible determinarlo, primero porque en la inmensa mayoría de los casos nuestros patrones no lo son exactos, segundo porque su resolución es finita, tercero porque las condiciones que influyen sobre el proceso de medición y comparación no siempre son exactamente iguales, etc., tenemos como resultado que sobre el error de la medición obtenida en un punto existe un error de estimación del mismo cuyo valor aunque desconocido con exactitud, (de ahí el nombre de incertidumbre), si podemos asegurar en un alto porcentaje de probabilidad que su valor está dentro del margen estimado según las recomendaciones dadas en la “Guía para la Expresión de la Incertidumbre de Medida”.
De acuerdo con el VIM (Vocabulario Internacional de Medida), la incertidumbre de medida es: Un parámetro no negativo que caracteriza la dispersión de los valores atribuidos a un mensurando (magnitud a medir en un punto determinado) a partir de la información que se utiliza.
NOTA 1 La incertidumbre de medida incluye componentes procedentes de efectos sistemáticos, tales como componentes asociadas a correcciones y a valores asignados a patrones, así como la incertidumbre debida a la definición. Algunas veces no se corrigen los efectos sistemáticos estimados y en su lugar se tratan como incertidumbre.
NOTA 2 El parámetro puede ser, por ejemplo, una desviación típica, en cuyo caso se denomina incertidumbre típica de medida (o múltiplo de ella), o una semiamplitud con una probabilidad de cobertura determinada.
NOTA 3 En general, la incertidumbre de medida incluye numerosas componentes. Algunas pueden calcularse mediante una evaluación tipo A de la incertidumbre de medida, a partir de la distribución estadística de los valores que proceden de las series de mediciones y pueden caracterizarse por desviaciones típicas. Las otras componentes que pueden calcularse mediante una evaluación tipo B de la incertidumbre de medida, pueden caracterizarse también por desviaciones típicas, evaluadas a partir de funciones de densidad de probabilidad basadas en la experiencia u otra información.
NOTA 4 En general, para una información dada, se sobre entiende que la incertidumbre de medida está asociada a un valor determinado a tribuido al mensurando. Por tanto, una modificación de este valor supone una modificación de la incertidumbre asociada.
De alguna forma la incertidumbre de calibración o medición, nos indica con qué grado de calidad se ha realizado esta calibración o medida.
A más baja incertidumbre mejor ha sido la medición y o calibración.
Por el contrario, cuanto más baja incertidumbre requerimos más caro.
Antes de hablar de incertidumbre debemos tener claro que es calibrar.

Tanto Calibración como Verificación, son dos conceptos clave dentro de la Metrología, que muchas veces generan confusión. Por lo que vamos a comenzar definiendo ambos términos, según la definición que nos da el VIM (Vocabulario Internacional de Metrología).
CALIBRACIÓN: “conjunto de operaciones que establecen, bajo condiciones especificadas, la relación entre los valores de magnitudes indicados por un instrumento o sistema de medición, o valores representados por una medida materializada o un material de referencia y los correspondientes valores aportados por patrones”.
VERIFICACIÓN: “comparar las medidas proporcionadas por el instrumento con las de un equipo calibrado y de calidad metrológica igual o superior al equipo a verificar, con el fin de confirmar que el equipo mide con un error menor al especificado por el fabricante o menor del requerido para la realización de un determinado trabajo”.
En resumen, para poder verificar, hemos tenido que calibrar previamente, pues en la verificación lo que vamos a determinar es si los resultados obtenidos en la comparación (calibración), están dentro de los criterios que hemos fijado para su uso o no.

No.
Los laboratorios de calibración como MetroVal CIM, realizamos y certificamos el estado de medición de los instrumentos.
En el caso de que un equipo encontremos un equipo muy desajustado y fuera de las especificaciones fijadas por el fabricante del mismo parta este, o las fijadas por el usuario para su uso, notificaremos este hecho al cliente y en caso de que el laboratorio disponga de la capacidad técnica y los recursos necesarios para realizar el ajuste se le preguntara al cliente si está interesado en ello y en caso afirmativo se le solicitara una notificación para proceder, ya que esto es una operación diferente a la calibración.
El ajuste es una operación que puede cambiar totalmente el valor de los resultados y debe quedar por escrito el funcionamiento antes y después de ajuste.

Habría que matizar si las especificaciones son un requerimiento legal (metrología legal), si las especificaciones son las del fabricante del instrumento, o son las fijadas por nuestro sistema de calidad para el uso de ese equipo de medición.
En el caso de los requerimientos legales (balanzas de comercios, caudalímetros gasolineras, dispensadores de volúmenes líquidos para intercambio legal, etc.), sí es necesario ajustarlos y calibrar nuevamente después del ajuste.
Para el caso de que no se cumplan las especificaciones del fabricante, pero sí que cumple nuestros requerimientos de producción o uso, no tenemos por qué ajustarlo, (aunque siempre es aconsejable ajustarlo ya que simplifica su uso).
Y en el caso de que no se cumplan nuestros propios requerimientos de calidad, deberíamos ajustar y calibrar nuevamente el instrumento/equipo.

En la industria suele haber una confusión entre calibración y ajuste. Incluso en algunas ocasiones suelen usarse como sinónimo cuando en la realidad son distintos términos y/o procesos.
Según el VIM (Vocabulario Internacional de Medida) la Calibración es una «relación entre los valores y sus incertidumbres de medida asociadas obtenidas a partir de los patrones de medida».
El Ajuste es un conjunto de operaciones realizadas sobre un sistema de medida para que el valor proporcionado por éste, corresponda con un valor dado de una magnitud a medir.
Un instrumento que ha sido ajustado debe ser calibrado. El certificado de calibración debe informar los valores antes y después de realizado el ajuste. (siempre que estén disponibles).

Por lo general sí, siempre.

No.
Recuerda que la calibración de tú instrumento, sólo cuantifica la exactitud y la precisión en unos puntos de medida. Eso sí, con unos niveles de fiabilidad del 95% normalmente.
Para que se incluya una valoración de si un instrumento/equipo de medida es válido o no para las mediciones de un proceso, es necesario que se le remita previamente por escrito las especificaciones y/o tolerancias admisibles para los valores de medición a realizar con este equipo en particular, las cuales se indicaran claramente en el certificado.

Los laboratorios acreditados son los únicos que garantizan la trazabilidad y la fiabilidad de los resultados de las calibraciones, pues en su acreditación y evaluaciones posteriores, los laboratorios deben demostrar la calidad bajo la que operan y aseguran sus trabajos de calibración, la trazabilidad a de sus patrones y con ello sus calibraciones, su capacidad técnica para el correcto desarrollo de las mismas y que los recursos técnicos que dispone están en concordancia con su capacidad de calibración.

El término laboratorio se asocia, generalmente, a organizaciones de alto nivel técnico científico dotadas de medios técnicos avanzados y con personal altamente cualificado, pero lamentablemente la realidad no es necesariamente esa. La realidad es que entre las empresas que prestan servicios de ensayo o calibración están aquellas que, en efecto, han demostrado que esta idea que generalmente se tiene de un laboratorio es cierta y otras que no lo han hecho. Las primeras, cuentan con una acreditación de ENAC. Las segundas, no.
Por eso, cuando una empresa se plantea contratar servicios de ensayo o de calibración, si quiere contar con las máximas garantías de competencia técnica sin correr riesgos, debe optar por laboratorios acreditados, porque han demostrado disponer de la necesaria solvencia técnica mientras que, en el caso de los laboratorios no acreditados, sólo le queda la confianza personal en las declaraciones del propio laboratorio.

  • Reconocimiento internacional de los resultados: A través de un sistema de acuerdos internacionales, los resultados emitidos por un laboratorio bajo la acreditación de ENAC tienen reconocimiento en más de 50 países de todo el mundo. Este reconocimiento mutuo permite que los resultados sean más fácilmente aceptados en mercados exteriores, ayuda a reducir costes y elimina la necesidad de volver a realizar pruebas en otro país.
  • Reconocimiento de los ensayos por las autoridades españolas y europeas: El Reglamento CE Nº 765/2008 que regula la acreditación en Europa establece en su artículo 11 el principio de presunción de conformidad en virtud del cual las autoridades nacionales reconocerán la equivalencia de los servicios prestados por los Organismos Nacionales de Acreditación de cada Estado Miembro y aceptarán de ese modo los certificados/informes emitidos por los organismos de evaluación de la conformidad bajo sus acreditaciones.
  • Minimiza riesgos:
  • Tomar decisiones sobre la base de ensayos realizados por laboratorios acreditados le ayudará a reducir los niveles de riesgo de producir o proveer un producto defectuoso o ante daños a terceros. Además, permite demostrar la “diligencia debida” en el caso de acción legal al ser la acreditación la herramienta universalmente aceptada como más fiable a la hora de demostrar la competencia de un laboratorio.
  • Evaluación continua del laboratorio:
  • Los laboratorios son re-evaluados periódicamente lo que obliga al laboratorio a estar constantemente adecuando sus procesos para cumplir con los requisitos y con el fin de obtener los resultados más fiables. Estas auditorías las realizan auditores técnicos especializados en las técnicas acreditadas que verifican que el laboratorio ha actuado de manera sistemática cumpliendo los requisitos de acreditación.
  • Defensa ante posibles errores:
  • Los laboratorios acreditados deben disponer de un sistema de tratamiento de reclamaciones. ENAC por su parte también puede actuar si el cliente del laboratorio no queda satisfecho con la respuesta de éste (este servicio y los términos legales aplicables está disponible en su página web).

Los clientes de MetroVal CIM, disponen de un acceso a nuestra aplicación informática, en donde pueden consultar el estado de calibración de sus instrumentos/equipos, el histórico de los mismos, su planificación y desde donde se pueden descargar los certificados de calibración emitidos.
Esta aplicación cumple con todos los requisitos de seguridad y confidencialidad, pues esta encriptada y cada uno de nuestros clientes solo tiene acceso a la documentación que le concierne en particular.
También se le pueden remitir por correo electrónico en formato PDF.

Habitualmente el plazo de calibración máximo para un instrumento es 10 días. En ocasiones podemos acortar ese plazo y en otras se demorará más por requerimientos técnicos o exigencias de producción.
Hay que tener en cuenta que la operación de calibración es un proceso muy tecnificado y que requiere unas condiciones ambientales específicas.
Así que ya sabes, si tienes especial urgencia, más vale que seas previsor. Si se te ha echado el tiempo encima y tienes que calibrar tus instrumentos en menos tiempo que el estipulado por defecto en MetroVal CIM, comunícalo a uno de nuestros Comerciales Técnicos y haremos lo posible por acortar el plazo.